Con motivo de la activación de Gucci Lido en Ibiza, AMPM contribuyó al proyecto mediante la identificación y selección de un espacio destinado a la celebración de una cena privada, en colaboración con Cuatro Cuatros Comunicación.
El punto de partida residió en una interpretación precisa del brief creativo, un aspecto esencial en proyectos de esta escala. Guiada por una sensibilidad brutalista alineada con la dirección creativa de la casa, la búsqueda se orientó hacia un enclave cuya arquitectura, materialidad y carácter espacial pudieran entrar en diálogo natural con la narrativa.
El lugar seleccionado se abría a amplias vistas del Mediterráneo, mientras la salida de la luna llena pasó a formar parte gradual de la composición de la velada, introduciendo una dimensión discretamente escenográfica. Lejos de ser accesorios, estos elementos reforzaban la noción de temporalidad, presencia y conexión con el entorno.
De forma paralela, AMPM facilitó la coordinación de servicios locales, favoreciendo una colaboración fluida con socios de la isla y asegurando una ejecución acorde con el estándar del proyecto.
El resultado fue una cena privada donde concepto, espacio y experiencia se alinearon con claridad, trasladando el universo creativo de Gucci a un contexto ibicenco dotado de un marcado sentido de lugar.
El punto de partida residió en una interpretación precisa del brief creativo, un aspecto esencial en proyectos de esta escala. Guiada por una sensibilidad brutalista alineada con la dirección creativa de la casa, la búsqueda se orientó hacia un enclave cuya arquitectura, materialidad y carácter espacial pudieran entrar en diálogo natural con la narrativa.
El lugar seleccionado se abría a amplias vistas del Mediterráneo, mientras la salida de la luna llena pasó a formar parte gradual de la composición de la velada, introduciendo una dimensión discretamente escenográfica. Lejos de ser accesorios, estos elementos reforzaban la noción de temporalidad, presencia y conexión con el entorno.
De forma paralela, AMPM facilitó la coordinación de servicios locales, favoreciendo una colaboración fluida con socios de la isla y asegurando una ejecución acorde con el estándar del proyecto.
El resultado fue una cena privada donde concepto, espacio y experiencia se alinearon con claridad, trasladando el universo creativo de Gucci a un contexto ibicenco dotado de un marcado sentido de lugar.
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Vogue Spain
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